Osho habló durante muchos años cada mañana ante una amplia audiencia de buscadores y amigos, y durante un tiempo la gente pudo además hacerle preguntas personales en el transcurso de unas reuniones vespertinas. Durante estos encuentros, las personas tenían la oportunidad de comentar con él sus experiencias con la meditación y de sus procesos personales y en los grupos. Osho también se dirigía a los terapeutas y a los facilitadores y les ayudaba con su guía y consejos.

Estas reuniones vespertinas tenían una cualidad más íntima y personal, revive esas reuniones en Osho Center, como una oportunidad única de acercarse a la percepción iluminada de un místico contemporáneo en el entorno directo de unos encuentros visuales en los que afloran a la luz temas recurrentes y comunes a todos, y que Osho aborda proponiendo a su interlocutor unas respuestas y reflexiones tan sabias como valiosas.