Esta técnica de mirar fijamente a un espejo es un método muy poderoso, muy poderoso, para conocer el propio abismo y para conocer la propia realidad. Y una vez lo has conocido, te has convertido en su amo.

A menos que sepas qué eres, nunca podrás ser transformado. Solamente puede transformarte esa desnuda realidad. Y, de hecho, simplemente la voluntad de transformación provocará la transformación.